Celos entre hermanos

La rivalidad entre los hermanos es muchas veces motivo de celos y hace que se porten mal o bien y que se sientan menos queridos o desplazados. La llegada de un hermano también puede provocar esta circunstancia.

Los celos entre los hermanos sobre todo si son niños pequeños son de lo más habitual y sobre todo pueden aparecer ante la llegada de un bebé a la familia. La sensación de abandono del hermano mayor se puede crear por el miedo a no sentirse igual de querido, o bien simplemente no quiera compartir el cariño con su nuevo hermanito.

Se pueden demostrar de maneras diferentes, algunos niños comienzan a comportarse mal para llamar la atención o ignoran a su hermano para mostrar rechazo. También pueden sufrir periodos de pesadillas o hacer una regresión en algunos hábitos ya superados como hacerse pis encima... Por el contrario, otros niños ayudan en todo y se vuelven muy obedientes por temor a sentirse desplazados si no lo hacen.
En cualquiera de los dos casos se deben llevar a cabo unas pautas para evitar que estos sentimientos afloren.


Qué hacer si aparecen los celos

Un tiempo antes de que el nuevo hermanito llegue a casa se debe explicar la situación futura para que el niño esté preparado. Indicar que va a haber ciertos cambios, e incidir en todas las cosas buenas que un hermano pequeño va a traer a casa: que ya no va a jugar solo, que pueden ayudar al bebé, que va a ser el hermano mayor y podrá enseñarle muchas cosas...

Es evidente que un nuevo hijo requiere mucha atención, pero hay que intentar compartir el mismo tiempo que solías con tu hijo. Si antes le leías un cuento en su camita, o ibas al parque cada día, debes seguir haciéndolo.
Tampoco es bueno ignorar los celos porque el hermano may

or estará sufriendo, y si esto conlleva malos comportamientos debemos censurarlo. Además es muy bueno hablar con él sobre sus sentimientos y recordarle en todo momento que seguirnos queriéndolo igual que siempre.

Podemos decirle lo orgullosos que estamos de él y darle las gracias cuando nos ayude.
También es fundamental no hacer grandes cambios justo cuando llegue el bebé. Si le vas a cambiar de habitación que sea mucho antes o después del nacimiento del hijo pequeño, para que el hermano mayor no lo asocie.

Si surge rivalidad derivada de los celos y los hermanos ya son bastante mayores debemos actuar a tiempo ante las riñas puesto que podrán convertirse en peleas.

Tampoco es bueno comparar a los hermanos, porque esto hará que los celos crezcan más aún. Buscar culpables a las riñas tampoco es la solución y no se debe tomar partido. Si hay una discusión, son los dos hermanos los culpables, aunque hay que tener cuidado y vigilar si es un hermano el que siempre se mete con el otro.
Debes motivarles y hacer que jueguen juntos si son aproximadamente de la misma edad. También es una buena opción que hagan la misma actividad después del colegio si a ambos les gusta. Sin embargo hay que tratarlos como dos personas diferentes que son y enseñarles que en unas ocasiones les toca a uno y en otras al otro, como sucede cuando es su cumpleaños.

Como padres es indispensable mostrar paciencia, dialogar y entender que aunque gritemos no vamos a solucionar el problema. Debemos prestar atención a cada hijo y continuar pasando tiempo de calidad con ambos para que no se sientan menospreciados.

Fomentar que se apoyen y cuiden entre ellos para que se vean como hermanos y no como rivales.

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