Cereales, un alimento completo

Los cereales forman parte de la alimentación de las personas desde el principio de los tiempos, y cuentan con unas buenísimas cualidades nutricionales puesto que son ricos en hidratos de carbono, también tienen vitaminas y otros minerales. A los bebés les aporta una gran cantidad de energía para que el crecimiento sea el correcto.

Los cereales son los primeros alimentos en introducirse en la dieta de los más pequeños, pero estos deben incorporarse bajo la supervisión del médico pediatra. Los cereales son semillas de la familia de las gramíneas. Los granos están compuestos de hidratos de carbono, que son los que aportan las vitaminas B y E, otros minerales y fibra. Por tanto son imprescindibles en la dieta del recién nacido ya que ayudan en su desarrollo:

Los hidratos de carbono aportan energía al bebé además de saciarle y ayudarle a espaciar poco a poco las comidas. Podrán abandonar la alimentación a demanda propia de los recién nacidos y poder pasar a realizar 4 ó 5 comidas al día.

Los cereales también fortalecen las defensas del bebé, y ya que su sistema inmunológico es muy frágil, se ve reforzado por las vitaminas y hierro que aportan.

Tienen diferentes sabores y texturas por lo tanto despertarán la curiosidad en los bebés. Otra cosa muy importante, cuentan con muy bajo contenido en azúcar así que son el complemento ideal para llevar una alimentación equilibrada.

Si quieres escoger los más apropiados deberás tener en cuenta la edad de tu hijo.

Los primeros cereales que des a tu bebé deben ser sin gluten: el maíz, el arroz y el mijo por ejemplo son muy digestivos y tienen un sabor suave. En un primer momento es recomendable una ración de 5/10 gramos al día. Puedes dársela como harina fina que se disuelve bien para hacer papillas, y un poco después para hacer sopa.

En segundo lugar podrás introducir los cereales con gluten, como el trigo, la cebada y la avena. A partir de los 6 meses y probando individualmente para ver si tu bebé los tolera bien, o por si acaso le provocara alguna alergia. El trigo suele estar presente en la bollería, la cebada tiene muchos nutrientes y la avena aporta mucha energía.

Poco a poco podrás introducir más cantidad de cereal, 40 gramos al día que son aproximadamente 8 cucharadas grandes y puedes repartirlas por la mañana o por la noche introduciéndolas en el biberón. O bien hacerle una papilla de merienda. Una vez van creciendo podrán comerlo a través del pan, las galletas, alimentos rebozados con harina, copos para desayunar, pizzas caseras, granos y sémolas cocidas… la variedad de platos es enorme.

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